El pasado sábado 8 de noviembre, la Finca La Atalaya, situada en Cazalla de la Sierra, Sevilla, fue escenario de un evento dedicado a la regeneración ecológica y la promoción de la biodiversidad en el corazón del Parque Natural Sierra Morena de Sevilla. Con la participación de 30 personas, el evento contó con una jornada de puertas abiertas por la mañana y, por la tarde, un taller práctico sobre cajas de biodiversidad, centrado en la gestión ambiental sostenible.
Jornada de puertas abiertas: Descubriendo buenas prácticas en el territorio de aprendizaje
La mañana comenzó con una presentación técnica sobre el proyecto CI Montado-Dehesa, cofinanciado por la Unión Europea a través del programa Interreg España-Portugal – POCTEP 2021-2027, en la que se expusieron las principales acciones implementadas en el área piloto de La Atalaya. Los expertos y responsables del proyecto explicaron cómo las intervenciones tienen como objetivo promover la sostenibilidad ecológica y regenerar el ecosistema, destacando los enfoques innovadores adoptados en la propiedad.
A continuación, los participantes realizaron una caminata de 3 km, acompañados por expertos, para conocer de cerca las diversas acciones de regeneración y conservación en curso. Durante el recorrido, los visitantes tuvieron la oportunidad de explorar espacios como las islas de biodiversidad, la regeneración del arbolado, la instalación de faxinas y los muros de piedra. También se presentaron los prados permanentes, el cultivo de plantas aromáticas y un sistema de abrevadero con bomba alimentada con energía solar. Las intervenciones tienen como objetivo no solo la regeneración de la flora local, sino también la creación de hábitats naturales esenciales para sostener la biodiversidad y garantizar el equilibrio del ecosistema del dehesa.
Una de las novedades presentadas fue la iniciativa de seguimiento del rebaño ovino, llevada a cabo por la empresa Digitanimal. La empresa mostró cómo el uso de dispositivos GPS permite monitorizar en tiempo real el comportamiento del rebaño, proporcionando datos valiosos sobre los patrones de pastoreo. Los participantes pudieron observar cómo funcionan los dispositivos de rastreo en la práctica y conocer la aplicación móvil que facilita la gestión y el análisis de los datos.
La mañana culminó con un almuerzo, en el que los participantes tuvieron la oportunidad de compartir ideas, debatir los retos y los éxitos en la implementación de las acciones y reflexionar sobre las mejores prácticas de gestión medioambiental.
Taller sobre gestión de cajas de biodiversidad: protección y seguimiento de la fauna
Por la tarde, el evento continuó con un taller práctico sobre la gestión de cajas de biodiversidad, una de las iniciativas destacadas del proyecto. La sesión fue dirigida por Francisco Volante, especialista en la materia, quien detalló los diferentes tipos de cajas nido instaladas en la finca y su importancia para la promoción de la fauna local.
Los participantes tuvieron la oportunidad de retirar y evaluar las cajas ya instaladas, recopilando datos de la primera campaña de seguimiento. Los resultados obtenidos fueron muy positivos, con un alto índice de ocupación de las cajas por diversas especies de aves insectívoras, como el carbonero común y el herrerillo común, además de la presencia de insectos, lagartijas e incluso colonias de murciélagos.
Esta actividad permitió a los participantes comprender, en la práctica, la importancia de estas cajas para el control natural de plagas y para el equilibrio ecológico de las especies del dehesa. El análisis de los resultados reveló cómo estas especies auxiliares contribuyen a controlar las poblaciones de insectos xilófagos, como el Cerambyx cerdo, un coleóptero cuyas larvas se alimentan de la madera de árboles como los del género Quercus, pudiendo dañar gravemente los bosques de robles.
El evento fue una excelente oportunidad para profundizar en el conocimiento sobre las prácticas de gestión sostenible en el contexto del proyecto. Además de promover la regeneración de la vegetación y la conservación de la fauna, las acciones llevadas a cabo en La Atalaya contribuyen al desarrollo de nuevas metodologías que pueden replicarse en otras regiones de monte bajo, así como en diversos ecosistemas mediterráneos.
Este encuentro también proporcionó un valioso espacio para el intercambio de experiencias entre participantes, técnicos y especialistas, reforzando la importancia de las estrategias de gestión integradas para promover la regeneración y la resiliencia de los ecosistemas naturales.